Alquiler de GPU
También llamado: alquilar tu potencia de cálculo
El alquiler de GPU consiste en alquilar potencia de cálculo por horas. Como propietario, pones tus tarjetas a disposición de otros clientes a cambio de un pago.
El alquiler de GPU responde a una necesidad sencilla: muchos investigadores, startups y desarrolladores necesitan tarjetas gráficas potentes para entrenar o ejecutar modelos de IA, pero solo durante unas horas o unas semanas. En lugar de comprar, alquilan. Al otro lado, propietarios de servidores GPU ponen sus máquinas a disposición y cobran por el tiempo de uso.
En la práctica, el propietario registra su máquina en un marketplace especializado, fija una tarifa por hora y deja que la plataforma le traiga clientes. Los inquilinos lanzan allí sus propios entornos, aislados del sistema. Los ingresos dependen de muchos factores que cambian constantemente: modelo de tarjeta, demanda del momento, tasa de ocupación, fiabilidad de la conexión y precio de la electricidad. Nada está garantizado: una tarjeta puede pasar mucho tiempo sin uso, y las tarifas bajan a medida que llegan nuevas generaciones.
Para una máquina destinada al alquiler, fíjate primero en el modelo de GPU y su VRAM, porque los inquilinos filtran por estos criterios, y después en el ancho de banda de Internet, el almacenamiento NVMe, la cantidad de memoria RAM y la estabilidad general. Una máquina encendida de forma continua también tiene que estar bien refrigerada. Antes de invertir, calcula con prudencia el coste de la electricidad y el retorno posible.
Nuestra calculadora de rentabilidad GPU te ayuda a hacer esta estimación a partir de los precios del mercado del alquiler, y ofrecemos GPU y rigs completos adaptados a este uso.